3/7/08

La sensación es profunda, pero vacía.
Estoy cansado, eso es todo.

9/4/08

Koszalin



Cerca de Koszalin. En la pequeña ciudad costera de Kolobrzeg. Angosta y fea, sin huellas de humanidad más que en la demacrada fealdad de las ropas, edificios, playas desiertas y asquerosamente grises, puertos y zonas industriales en un furtivo contexto posindustrial.

Qué bella era aquella mañana. Qué bello el rasgo de tu mirada en un páramo helado. Parece que hace años...y los tengo, auqnue no los haga.

El taxi viró, casi matamos al abuelo que cargaba chatarra y caminaba lento por la cuneta embarrada; y nos dejó allí. Tú reías, sonreías, porque sabías que el páramo era atractivo para mí, porque sabes que me gusta la desolación honesta, porque apenas musitándonos el uno al otro a través de miradas, conoces la esencia misma de mi personalidad: eso me sorprendió, mejor, me conmovió.

Los ratos y las verdes praderas, más adentro, el mar que no huele a mar sino a frío, porque nada huele demasiado envuelto en este frío...

La penúltima vez de Polonia estuvo bien; sentía amor; tuve mala suerte, el clima, aunque no dejo de echar de menos cosas sueltas, días casi enteros, momentos y miradas. La última vez ha sido más sana, por decir algo. Más fácil. No mejor, sólo más fácil.

Un saludo

26/3/08


Me gusta ver a niños lamer barras posamanos al borde de una carretera al margen de todo

Al margen de mí mismo tb

Me gusta que sobre sus cabezas la única señal de dirección única que exista en 10 kms te lleve exactamente hasta el mismo culo del mundo

Me gustan los cementerios de coches, la chatarra del R9 Spring de 1989, es lúcida

Y la naturaleza peleona que se mete en sus huecos, más vivos que antes, menos muertos cada día

Los tomates blandos porque sorberlos es como comerte la boca de jugoso y puro lento

La gran Aretha y su chains of fools entre los que me hayo humildemente acomodado

Me gusta que un gordo torpe le meta mano a esa rubia atractiva en la esquina lluviosa de la estación de autobuses y de los autoanhelos

O que la chica diminuta de ojos hundidos sea abrumadoramente inabarcable para los gallitos trapecio

Me gusta el primer periódico del montón arrugado y roto, viejo siendo nuevo, porque es como yo cada mañana

Y así voy hilvanando mi trasiego y perdiendo poco a poco el miedo; como todos supongo. Como tú.

6/2/08

Reflexiones Ok Ko


Me gusta tanto desde Taxi de Luc Besson, con la que se dio conocer al gran público y esto le sirvió para comenzar a trabajar en producciones como La Mouette o Les Jolies Choses


Me gusta tanto desde que es como es y tuve la ocasión de conocerlo tal y como será siempre en una clase magistral durante su estancia-vida en seville.



Aquí mermando las opciones del antigoteo
sustrayendo los anquilosados pesos de Heracles
o viendo por fin tranquilos y solos aquella de Elle
mientras fotografiamos la mezquina ansiedad del olvido...

No lo niegues; lo sabéis; estos oscars me gustan por primera vez en...
en fin, tp nunca me interesaron demasiado.

29/1/08

Se acabó el anonimato // 0. Der Geteilte Himmel

Las luces se han callado cadenciosamente; antes éramos libres;
espero que el último vahído apague la música encrespada que vemos allá...
juntos volvemos a ver horizontes, volvemos a estar cerca,
juntos, bajo la luna eclipsada, el run run del universo a nuestras espaldas,
tocamos los sueños con la yema de dedos temblando,
y el vírgen placer de lo desandado nos desvela,
tocamos el sexo de antes, las canciones nocturnas,
temblando por ver las estrellas brillar en tus ojos;
el mundo completo, las flores del otro; volvemos a aquella niñez
blanca y llena de luz, en la que fuimos capaces de hacer grandes cosas,
a pesar de no ser héroes ni ser nada, y sonreímos de lado, y nos queremos de frente;
qué bonita esta noche mientras los pulsares que habitan los corazones
repiquetean como saltan los peces fuera del agua, pum pum pum pum,
y cierro los ojos y el calor brota de dentro hacia fuera: estoy preñado de tí,
como aquél melódico abismo donde después de sentir el alma
el alma se parte y saltan mil hilos de asvesto y de mí,
que me rompo al sorber de tus labios de nuevo…
Tu pulso en mi frente: extenuado de sentir me reviento las sienes: su cara:
me lloran las manos a riadas por el tiempo tan torpe:
¿dónde he guardado la ropa desde el comienzo de todo?
Las luces vacuas de la Gran Enferma tililan al fondo,
allí donde el cuento de nunca acabar ha comenzado otra vez;
y comienza cada noche, en cada cama, mil veces;
el cielo ajado que vemos cansados nos cubrirá mañana el fracaso;
el cielo azul, el cielo pardo, unas nubes que juegan
a correr por los campos y vencer la lenta agonía de sus sombras,
como yo, tendido en los campos, mis manos vacías, sin mieses
y las aristas de las pasiones varadas arañando por dentro;
los prados, camareros y desempleados; preñado de miedos;
los borrachos de mañana; los taxistas y las putas;
las mujeres de tacón y los cajeros; las otras,
estén donde estén y con quién, en sus días, con sus güeros;
y el viento dándonos de cara, apartando la rala luz de cabellos ceniza;
troquelado al fin el desánimo de antaño, a pesar de canciones tan tristes…
Hemos entendido por fin.
Volvemos a ver horizontes.
O playas silenciosas al otro lado de AMÉRICA
o soñar mil veces cada día con cien cosas bellas en ASIA
o viajar entre piernas de canela o de miel o de cerveza,
carbón azucarado, o acabar en AUSTRALIA
tomando fotos en almíbar y escuchar de nuevo su voz;
verla bien cerca de mí, aquí mismo, o verla en ÁFRICA,
y cantar todo esto en las noches de estrellas mojadas,
besando el cielo ajado del ALBA.
Cantar y dormir, o dormirse cantando, que es aún más sereno
y no pensar en la muerte hasta que deje de verte tus pelos.

Se acabó el anonimato // 1. YO


Se acabó el anonimato // 2. ELLA


Se acabó el anonimato // 3. Tías estiácas que echo de menos. Regina.


Se acabó el anonimato // 4. Tías estiácas que echo de menos. 2. Elka


Se acabó el anonimato // 5. Tías estíacas que echo de menos. 3. Irina


Las buenas relatadas simplemente se degluten con gusto

W. Somerset Maugham - Rystaffel

Cita de "Tras una noche de espanto"
No sé de quién es la traducción. Puede ser de J. Romero de Tejada, Isidoro Guerrero, Guido Parpagnoli o Juan G. de Luaces.

Como todos los buenos holandeses de Extremo Oriente, tomaba antes de comer una copita de ginebra de su país. Ésta tiene un gusto picante y rancio y hay que estar acostumbrado a ella, pero Mr. Gruyter la prefería a los cocktails. Además, al beberla le parecía que estaba haciendo honor a las tradiciones de su patria. Después le servían rystaffel. Era su invariable comida diaria. Se servía en un plato sopero una gran cantidad de arroz, después tomaba la salsa que le ofrecía uno de los tres boys que atendían a la mesa y el huevo frito y el condimento que le presentaban los otros dos. A continuación cada uno le llevaba una fuente de tocino, o de plátanos, o de pescado en escabeche, hasta formar en su plato un montón de comida como una pirámide. Luego lo mezclaba todo y comenzaba a comer. Lo hacía lentamente y con fruición, regando la comida con una botella de cerveza.
Cuando comía no pensaba. Toda su atención estaba concentrada en aquella masa que tenía delante, y la engullía placenteramente abstraído. Aquél era un plato que nunca le hartaba. Y al terminar tenía la compensación de pensar que al día siguiente volvería a comer de nuevo rystaffel. Le cansaba tan poco como a cualquiera de nosotros el pan. Al terminar la cerveza encendía un cigarro. El boy le servía una taza de café. Entonces se recostaba en su silla, permitiéndose el lujo de pensar.

Black Dog is thinking about you

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