30/5/07

Ál Álamo


Nunca seré parte de la estirpe de gente que ama: sólo una bandera borracha, un tonto del alma, andaluz errante sin luz, sin bella apostura, sin calma; hoy el nuevo romace ha nacido entre voces de velas quemadas y las ramas de la soledad mecen inquietas sus miedos, sabedoras de que arderán algún día: todo arde en esta tierra, donde el aire es tan espeso que es preferible respirar nuestra sombra...sabes tú cómo he amado el sonido del álamo meciéndose a mi viento? Qué derecho hay? Por qué acabar con esta quimera de sueño y de nieve? Sabes tú cómo he amado? Sabes tú que he amado siquiera? Hoy el nuevo romance ha nacido, voces de velas quemadas; tú serás libre y eso es ahora, no corres? Baladas y llamas, y odas muy dentro quemando mientras cantan dulces sus adioses...

27/4/07

Der Geteilte Himmel


Las luces se han callado cadenciosamente; antes éramos libres;

espero que el último vahído apague la música encrespada que vemos allá...

juntos volvemos a ver horizontes, volvemos a estar cerca,

juntos, bajo la luna eclipsada, el run run del universo a nuestras espaldas,

tocamos los sueños con la yema de dedos temblando,

y el vírgen placer de lo desandado nos desvela,

tocamos el sexo de antes, las canciones nocturnas,

temblando por ver las estrellas brillar en tus ojos;


el mundo completo, las flores del otro; volvemos a aquella niñez

blanca y llena de luz, en la que fuimos capaces de hacer grandes cosas,

a pesar de no ser héroes ni ser nada, y sonreímos de lado, y nos queremos de frente;

qué bonita esta noche mientras los pulsares que habitan los corazones

repiquetean como saltan los peces fuera del agua, pum pum pum pum,

y cierro los ojos y el calor brota de dentro hacia fuera: estoy preñado de tí,

como aquél melódico abismo donde después de sentir el alma

el alma se parte y saltan mil hilos de asvesto y de mí,

que me rompo al sorber de tus labios de nuevo…


Tu pulso en mi frente: extenuado de sentir me reviento las sienes: su cara:

me lloran las manos a riadas por el tiempo tan torpe:

¿dónde he guardado la ropa desde el comienzo de todo?


Las luces vacuas de la Gran Enferma tililan al fondo,

allí donde el cuento de nunca acabar ha comenzado otra vez;

y comienza cada noche, en cada cama, mil veces;

el cielo ajado que vemos cansados nos cubrirá mañana el fracaso;

el cielo azul, el cielo pardo, unas nubes que juegan

a correr por los campos y vencer la lenta agonía de sus sombras,

como yo, tendido en los campos, mis manos vacías, sin mieses

y las aristas de las pasiones varadas arañando por dentro;

los prados, camareros y desempleados; preñado de miedos;

los borrachos de mañana; los taxistas y las putas;

las mujeres de tacón y los cajeros; las otras,

estén donde estén y con quién, en sus días, con sus güeros;

y el viento dándonos de cara, apartando la rala luz de cabellos ceniza;

troquelado al fin el desánimo de antaño, a pesar de canciones tan tristes…


Hemos entendido por fin.

Volvemos a ver horizontes.


O playas silenciosas al otro lado de AMÉRICA

o soñar mil veces cada día con cien cosas bellas en ASIA

o viajar entre piernas de canela o de miel o de cerveza,

carbón azucarado, o acabar en AUSTRALIA

tomando fotos en almíbar y escuchar de nuevo su voz;


verla bien cerca de mí, aquí mismo, o verla en ÁFRICA,

y cantar todo esto en las noches de estrellas mojadas,

besando el cielo ajado del ALBA.


Cantar y dormir, o dormirse cantando, que es aún más sereno

y no pensar en la muerte hasta que deje de verte tus pelos.
Dedicada a Anabel, por estas fotos tan bellas y otras cosas grandicosas.

1/4/07

Aún juego a dar vueltas

Juego aún a dar vueltas sobre la silla, correr por los pasillos, persigo con la mirada a los pájaros; grito, canto, tarareo; en el trabajo o en la casora, parado o con multiempleo; bebo peligrosa absenta; aún me gusta que me moje la lluvia de invierno, que cala y enfría, y te hace tiritas en el alma bella de los días que van lentos; tirarme y saltar en la cama; me gusta hacerte el amor; y luego que me lo hagas; y hacerlo mil veces; así de despacio; meterme en los huecos que son sólo tuyos; siempre me gustan algunas canciones; como si las hubiera escuchado por vez primera cada vez que las escucho a cada rato; y sigo encontrando las letras, y los ritmos, y las caricias, para algunas historias, sólo hace falta buscar, las hay ahora como las hubo ayer y las seguiré teniendo mañana; aún no quiero que nadie las oiga; pero aún las escribo o las toco y ellas me tocan o me escriben a mí.

Flirt

A qué juegas? Qué juego?
Hay gente para todo. Incapaces de entender.
Que se queden entre ellos todo lo que quieran tener entre ellos.

Que me olviden; que me dejen; que yo pase y pase pronto.

25/3/07

El cielo dividido


Las manos se rompen intentando rescatar el agua derramada de tus senos
Que no se abren a pesar de sentirlos,
entre las líneas discontinuas de tu piel la continuidad exacta de mi deseo,
mientras el cuerpo transita de lado a lado de la luz,
tambaleando su armadura de latas de cerveza:
4, ½ litro, 2 paquetes de Gauloise, y la charca de fango se abre
en mitad de mi pecho, invadiendo todo aquello que no es carne…

ciega mis ojos de pequeños rayos oscuros,
llega hasta el fondo enguatado de mi alma,
quema mi piel de castor, me incita al desatino,
desisto y desisto rendido ante la desidia y el extraño placer del fracaso,
de abandonar la lucha diaria, de la incierta huída que plantea el cielo
dividido por el horizonte con una raja que se extiende hasta tus piernas indefinido cielo que recoges cada saco de nuevos días.

Dejo de ser culpa, trapo de mierda,
La rabia y la redondez metálica del sueño,
La oronda curva de la fértil llanura,
son inmasticables y libres como el desengaño.
Dejo de ser pena y horror vacui y empiezo a ser senda.

Los periódicos narran esta mañana que me duelen los huesos,
En mi barrio los chicos del barrio intimidan al carnicero del amor,
Quien enlata salchichas doradas que ofrecer a los pájaros altos,
afanados por parecer más humanos que los gatos,
más correosos que yo, y los niños tuertos juegan en la ribera del río
a saltarse su único ojo, y frente a los amigos de siempre
fumando porros como siempre y bebiendo tranquilos de la misma litrona
la colina se hunde como las tetas de tu esposa (o de sus novias)

y la inconveniencia de la palabra YO en un poema ya no me importa
porque hoy no es considerable la autoestima, y en cambio sí la pasión,
y porque la luz no existe más allá de las 5 personas a las que puedo decir
te conozco
y porque estas personas se atreven a rodear edificios por tal de beber de la luz que me falta,
y porque son como yo

Ni siquiera llego a ser el seis mil millones y pico en la lista de espera;
y para otras listas ya dejé de esperar; y de contar para ellas.

Las maletas se agolpan en la puerta de la casa vacía;
me tiembla el pulso por torcer el gesto del pomo;
me excita la idea de largarme: escapar;
sin punto final que ensucie el futuro…
sólo queda el amor, y pedirle de bruces que sepa salvarme de nuevo:
que sepa mi vida, mi niña, mi loba,
la última cena del gato que araña mis ojos

cada vez mas divididos en su gris apagón de esperanzas,
tal y como el cielo está dividido desde el horizonte hasta tus piernas.

11/3/07

19M


Hay días que desde el sonido del despertador y hasta el tintineo de los hielos nocturnos, estoy anclado; en cada página del periódico del domingo; en cada programa de tv; o en los encuentros radiados; hoy es uno de esos días; las letras de tu nombre se juntan solas; aparecen y se van; en carteles, en la carta menú de los bares, en las servilletas que escribo.

Trenes, autobuses, rosas: cada viernes hasta cada domingo, o lunes, o martes, o miércoles...También imágenes: la luz de algunas habitaciones; el ruido de la ciudad ahí fuera; o del campo, que no tiene ruido.

Hacer el amor sudando, sudar cariño sin hacer nada, sólo estando. Por qué no luchamos más? El miedo atenaza nuestras sonrisas, y marca los pasos de una forma demasiado evidente.

Hay ritos especiales que son necesarios. Ritos antoguos como llorar; es necesario: terco, viendo las luces temblar de frío metidas en ese valle infernal, ritos antiguos y bellos...Echo de menos tantas cosas.

No recuerdo la primera palabra que dije. Tampoco la última. Quizás Hola. Un corazón y NY.

Por qué las personas vienen al mundo para estar ciegos?

Hacer el amor en la ciudad donde no hay lavavajillas.

Black Dog is thinking about you

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